La agudización de la precariedad laboral: El duro escenario en Chile

Columna escrita por la abogada Fernanda Flores en conjunto a la sociológa de ONG Amaranta Consuelo Herrera

El contexto actual del trabajo en Chile es bastante complejo y tiene una serie de aristas que deben ser contempladas, sobre todo desde una perspectiva feminista. De partida, como hemos expuesto en otras columnas, no existe sólo una realidad particular del trabajo, sino que diversos trabajos, pero que comúnmente comparten, en la economía capitalista, patriarcal y racista que tenemos, elementos tales como su precariedad y flexibilidad.

Desde un análisis económico feminista, la triple jornada laboral que podíamos reconocer entre trabajo de cuidados y crianza, junto con las labores domésticas y además las relacionadas con el trabajo remunerado, han sido totalmente superadas por el actual panorama para millones de mujeres en el país. Pero, ¿qué pasa además con las trabajadoras de casa particular’, ¿o con las miles de trabajadoras informales?, ¿con aquellas que están subcontratadas?, además de esta relevante y grave situación, han existido diversos casos ligados a vulneraciones a los derechos de las trabajadoras y trabajadores que nos remontan a las prácticas más vejatorias e injustas, con empleadores que han pasado por encima de estos sin miramientos, como fue el caso de Fruna, o hace unas semanas el de Falabella, empresa que mantenía a 21 trabajadoras/es escondidas/os en una bodega.

¿Será entonces un momento de retrocesos en torno a los derechos del trabajo? El agobio laboral no es sólo un problema individual, sino que colectivo, en un sistema que permite continuamente la expansión de jornadas de trabajo, donde cabe preguntarse por ejemplo: ¿cuántas horas estamos trabajando al día, incluyendo todos los trabajos mencionados?, probablemente eso sobrepase con creces las 8 horas e incluso las 12 horas que vendrían a ser el máximo, entonces ¿qué podemos hacer?, ¿son sólo problemas de las empresas, o es el problema de un modelo político, económico y social que ya está obsoleto?

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Este 8M: El quehacer doméstico también es trabajo

Despertar a las seis de la mañana, hacer el desayuno, vestir a tu hija, dejar el almuerzo listo, correr para tomar la micro, pensar en lo que debes hacer en la oficina, luego recuerdas que faltan tomates, así que debes pasar después del trabajo, llegar a la casa, preparar la once, lavar los platos, hacer las tareas junto a tu hija, bañarla y volver a tu cama a sacar cuentas para ver cómo llegar a fin de mes.

Todas las actividades mencionadas anteriormente, corresponden a la categoría de trabajo. Si bien muchas veces nos cuesta darnos cuenta de la gran cantidad de cosas que hacemos, el día a día es una gran jornada laboral sin límite horario y donde no todo es remunerado, además cabe decir que, si es pagado, en su mayoría es con un salario bastante bajo, tal como lo señalan las cifras de Fundación Sol (2019): “6 de cada 10 personas que trabajan jornada completa en Chile no podrían sacar a una familia promedio de la pobreza”.

Pero en cuanto a lo que este tema refiere, ComunidadMujer (2020) dio a conocer un estudio en el que se planteaba que el trabajo doméstico no remunerado aportaría 21.8% al PIB, lo que evidencia lo crucial que es para la economía capitalista, el trabajo de las mujeres. Si bien hoy han existido cambios, principalmente impulsados por el movimiento feminista, respecto a relevar al trabajo doméstico, lo que hoy se traduce en más personas involucradas en los quehaceres del hogar, pero donde la mayor cantidad de labores siguen estando sobre los hombros del género femenino, lo que significa que sigue siendo un espacio de lucha para muchas, tanto dentro como fuera del hogar. Seguir leyendo

Los cuentos para la niñez: ¿Es esta la historia que queremos escribir?

Hablar de niñez no es fácil, porque permanentemente parece una discusión entre adultos que discuten con rimbobantes términos y conceptos. Pero, para hacer esto más simple, podemos tratar un elemento fundamental que nos permite comunicar, jugar, enseñar/aprender junto a las infancias: el cuento.

“El cuento infantil es una serie simple y lineal con escenarios descritos muy brevemente, cuyos personajes están brevemente caracterizados y realizan acciones muy claras para el niño y niña y con un final adecuado a la sucesión de los hechos. Los cuentos se irán adaptando a la edad del lector porque cada edad necesita una motivación diferente.” (Revista digital para profesionales de la enseñanza, 2009)

Cuentos 2Esta sería la definición base de un cuento, pero debe sumarse a ello la capacidad de transmitir valores (o anti valores, como estereotipos de género, raza y clase), propiciar la capacidad creativa (o limitarla) y así también, disfrutar de un espacio basado en la comunicación y escucha de todas las personas que participan de él. Seguir leyendo

“Las calles son nuestras”: La muestra de fotógrafas feministas que remece a Concepción

El pasado 14 de marzo, asistimos a la primera exposición fotográfica de la colectiva Miradas Lúcidas e Insolentes, titulada: “Las calles son nuestras”, la cual se llevó a cabo en Galería Aura, Concepción.

El evento contó con una gran cantidad de público, el cual, entre conversaciones, abrazos y varios minutos observando las fotografías expuestas, reconoció la importancia el trabajo de sus integrantes, que tuvo como objetivo registrar diferentes momentos de manifestaciones y actividades de mujeres y distintas corporalidades en las calles de Concepción.

La actividad tuvo en su apertura las palabras de Alejandra Villarroel, seguidas por las de la integrante de la colectiva, Camila Lassalle, dando a conocer las diversas personas que fueron parte del proceso, así también sus aspiraciones como espacio y finalmente recalcando el carácter político del trabajo que han ido generando.

Capucha

Taller “Capucha Negra”. Fotografía por Camila Lassalle.

Para conocer más acerca de ésta exposición, entrevistamos a Amapola, participante de la colectiva de fotógrafas. Para ella, el objetivo de esta exposición es “mostrar que las calles, el espacio público, el mundo entero, es nuestro: para organizarnos, para encontrarnos, lucharlo, vivirlo. Es la vida la que nos arrebata el patriarcado y es la vida que vamos a recuperar.  Estamos presentes, lo hacemos, no nos damos cuenta. Queremos decirle a todes quienes dan cara al machismo que somos muchis, que existimos y resistimos”. Seguir leyendo