“Mi hija está aquí por dar su vida por los demás”: Hablan familiares de jóvenes presos y presas por protestar

El primer caso que se dio a conocer públicamente fue el del auxiliar de Cpech, José Sepúlveda, de casi 62 años, quien fue acusado de iniciar el incendio de la Gobernación. Pronto, se sumaron a prisión preventiva la estudiante de Biología Marina, Constanza Valdebenito Victoriano; la estudiante de Medicina Veterinaria, Catalina Fuentes Fuentes; el TENS y bombero, Bastián Toledo Ferrada; y el manifestante, Carlos Peyrin Matamala. Todos se encuentran en prisión preventiva en la Cárcel El Manzano, tras proceso sumamente irregulares.

Por Cecilia Ananías Soto.

Constanza“Hay justicia para ricos y justicia para pobres. Lamentablemente uno es pobre y por eso, mi hija está encarcelada”, fueron las potentes palabras con las que Héctor Valdebenito abrió el punto de prensa convocado a las afueras de la Cárcel El Manzano por distintas familias y organizaciones sociales. Su hija, Constanza Valdebenito, fue detenida el viernes 22 de noviembre, cuando regresaba de un laboratorio en la Universidad de Concepción, acusada de saquear una tienda del centro de la ciudad.

La misma joven que alguna vez fue condecorada por la primera dama, Cecilia Morel, por representar a Chile en un concurso de Microsoft en Estados Unidos, fue brutalmente golpeada, encarcelada preventivamente e incomunicada de su familia por seis días. Incluso, no le permitieron constatar sus lesiones. A pesar de ello, Héctor exclama ante las cámaras que “Mi hija siempre ha estado por la lucha de los más desposeídos, por eso le grito desde aquí: ¡lucha para siempre, hija, te amo!” Seguir leyendo

Catalina Fuentes: La alumna de Veterinaria UdeC encarcelada por “sacar tres adoquines”

La joven fue acorralada y detenida por agentes de civil tras una protesta en Tribunales de Justicia. Su familia debió viajar desde Calama para realizar los trámites para intentar liberarla. Su caso se suma al de Constanza Valdebenito, estudiante de Biología Marina y José Sepúlveda, auxiliar del Cpech. A raíz del aumento de presos y presas políticos, se convocó este lunes a manifestaciones a las afueras de Cárcel El Manzano.

Por Cecilia Ananías

Fotos jugando con arena y las acusaciones de que habría removido unos adocretos de la Plaza de Tribunales de Justicia de Concepción: esto bastó para que la joven Catalina Fuentes Fuentes fuera acorralada por efectivos de la PDI de civil, arrastrada a un vehículo particular y posteriormente, encarcelada, a pesar de no haber puesto resistencia ni tener antecedentes penales. La estudiante de Medicina Veterinaria podría pasar 45 días en la Cárcel El Manzano, mientras dura la investigación, si no se logra revertir la medida.

El hecho ocurrió la tarde del martes 3 de diciembre, cuando Fuentes se retiraba de las manifestaciones junto a un grupo de amigos. Como relata su madre, María Virginia Fuentes, quien debió viajar desde Calama para poder comunicarse con ella y ayudarla en su proceso: “Cuando se estaban yendo del área, les acerca un vehículo particular, con unas personas vestidas de civil, que les hacen una encerrona. Ella no opuso ninguna resistencia, pero la agarraron prácticamente de la cintura y la subieron al vehículo. Adentro, las personas se identificaron como funcionarios de la Policía de Investigaciones”.

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Repensar el Derecho a la Verdad, Justicia y Reparación en Chile desde una perspectiva de género

Por Natalia Bórquez, abogada y Consuelo Herrera, socióloga, ambas de ONG Amaranta.

Las violaciones masivas y sistemáticas de derechos humanos de las últimas semanas en manos de agentes estatales no pueden estar ajenas a un proceso de verdad, justicia y reparación que tome en consideración a todas las víctimas y especialmente a quienes históricamente han vivido violencia, como han sido las mujeres.

El reciente “acuerdo por la paz” no puede pretender ser tal si no contempla y asegura justicia, verdad, reparación y garantías de no repetición para las víctimas y la sociedad. No pueden ser sólo gestos, saludos a la bandera o anuncios sin peso, se necesitan garantías reales y concretas para que nunca más vuelvan a ocurrir estos hechos en el país, tal como lo plantearon hace 40 años aquellas/os que lucharon contra la dictadura cívico militar en Chile y que hasta el día de hoy siguen trabajando porque se reconozcan los delitos de lesa humanidad cometidos contra miles de detenidas/os, torturadas/os y desaparecidas/os. Seguir leyendo

Tercera semana de crisis en Chile: Nos quieren cerrar los ojos a balazos

Reporte por Cecilia Ananías y Karen Vergara, periodistas de ONG Amaranta.

Más de veinte días suman las movilizaciones en Chile, ante un Gobierno que se niega a escuchar y a dar respuestas. Su negación de la crisis ha quedado de manifiesto en entrevistas como la que dio el el presidente Sebastián Piñera el martes 5 de noviembre en  BBC Mundo. En esta instancia, no solo negó que Chile fuera el país más desigual de América Latina, sino que, además, defendió el uso del toque de queda y afirmó que las fuerzas policiales intentaban negociar antes de usar medidas represivas. Al ser confrontado por la periodista, quien dijo haber presenciado in situ las protestas y la violencia policial con los manifestantes pacíficos, el mandatario afirmó haber “estado allí”, marchando, haciendo vivo el recuerdo de distopías donde la información es tergiversada al antojo de quienes tienen el poder.

Dos días después de estas declaraciones, y haciendo caso omiso a las recomendaciones internacionales, Piñera anunció que se tramitaría en el Congreso una nueva agenda de seguridad. Asegurando que había escuchado “con atención y humildad las manifestaciones de los chilenos”, agregando una batería de medidas que fortalecerían las fuerzas del orden para “combatir la delincuencia”. Entre los componentes del proyecto, se contaban ley antisaqueos, ley antiencapuchados, persecución a quienes enciendan barricadas, aumento de la vigilancia aérea, persecución a “violentistas y vándalos”, creación de una oficina de abogados específicos para perseguir los “desórdenes públicos”,  estatuto de protección a las fuerzas de orden y seguridad, creación de equipos especiales para mejorar la “prevención de los delitos” y modernización de la inteligencia policial; la misma que fue públicamente interpelada, luego de que se filtraran documentos mostrando que Carabineros vigila a activistas medioambientales, dirigentes sindicales y hasta agrupaciones feministas. Seguir leyendo

Guía de conceptos básicos para abordar la situación en Chile

Como ONG Amaranta y con el apoyo en diseño de nuestra compañera, @anisestrellada, desarrollamos una guía de conceptos básicos. Busca ilustrar mejor distintos temas que se conversan y plantean en medio de la crisis social, incluyendo la diferencia entre asamblea y cabildo.

¡Compártelo con todos, todas y todes! 📣 esperamos seguir ampliándola estos días 😁

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¿Los niños primero? Declaración ante la violencia policial contra niños, niñas y adolescentes

Noviembre de 2019, Concepción

DECLARACIÓN PÚBLICA

MESA DE ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL EN TORNO A NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES, PROVINCIA DE CONCEPCIÓN.

Durante el año 2018, el presidente Sebastián Piñera declaró: “los niños están primero”, comprometiendo a su gobierno con un sistema reformulado para la protección de la infancia. Sin embargo, en el marco de las movilizaciones actuales de nuestro país, en lucha por derechos sociales universales y condiciones de vida dignas, el aparataje del Estado ha violado los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes, reprimiendo física y psicológicamente, actuando en gran parte, desde la ilegalidad y la violencia policial.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos Regional, nos informó con fecha 01/11/2019 que en la Región del Biobío, 20 niños, niñas y adolescentes han presentado denuncias de vulneraciones por agentes del Estado. A nivel nacional, en su reporte de la misma fecha, informa un total de 475 niños, niñas y adolescentes detenidos, desde el 17/10/2019. Seguir leyendo

Chilean crisis: How to return to “normal” if the blood hasn’t yet dried

Report by Cecilia Ananías Soto and Karen Vergara Sánchez,
journalists from Amaranta NGO.

Translation by Cecilia Ananías with the support of Natalia Bórquez and DeepL.

Main photo: Kena Lorenzini.

This article was written on Tuesday, October 29 and we are counting the crisis since Saturday, October 19, when different cities of the country joined the mobilizations. However, the protests began the day before in Santiago.

Ten days ago, social discontent in Chile erupted in the form of screams, pots and pans and barricades, mobilizing millions of people. It was thus that “the jaguar of Latin America,” as Chilean economists in the 1990s described our country, took off its mask, revealing that it was only a place where inequality accumulated under the carpet, in the face of the passivity of its inhabitants and the blindness of its authorities.

The mobilizations exploded with tremendous force, before an astonished Government, being qualified by the First Lady, Cecilia Morel as “something alien”. The first response from the authorities was to declare a state of emergency and bring police and military forces onto the streets, in direct confrontation with the protesters, who were victims of gunfire and strong repression by the Chilean police, Carabineros.

Less than three days of state of emergency had passed and the president himself, Sebastián Piñera, affirmed that it was “a war”, even if the enemy only held signs, spoons and pots. The balance of this decision: 20 people killed (information corroborated so far), more than 3,500 people detained, 1,100 people injured, according to information from the government and reports from the National Institute of Human Rights, until the morning of Tuesday, October 29. In addition to these figures, the Children’s Ombudsman indicates that 19 children and adolescents were hit by pellets, 18 were victims of physical damage and more than 240 were detained.

But that did not stop the mobilizations: in spite of the tiredness of the continuous marches and the fear and anguish of the repression, on Friday, October 25, it was possible to call for the largest march in Chile, which gathered more than 1.2 million people, only in the capital; a scenario that was repeated in regions and cities throughout the territory. The streets were overflowing with protest, in postcards that will go down in history. This proved that, in spite of the continuous attempts to criminalize the demonstrations, they continue to be representative of the unease that afflicts all Chileans: the profound need for a dignified life, where every social right isn’t privatized. The mobilizations have been described as the most summoning after the plesbite that ended with the dictatorship of Augusto Pinochet.

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