¿Quieres educar en Género en tu institución? Conoce los talleres que Amaranta ONG tiene disponibles

Hace más de dos años, ONG Amaranta nació en Concepción, Chile, con el objetivo de educar, investigar y concientizar en torno a Género desde distintas aristas: la cultura, los medios, el trabajo, la Internet, las diversidades, la niñez. Y a pesar del actual contexto de pandemia, el trabajo continúa, de la mano de las tecnologías de la comunicación.

¿Quieres educar o capacitar en temáticas de género en tu institución o empresa? Te dejamos la oferta de talleres con los que contamos. Este periodo 2020-2021 destacan las actividades:

  • Hablemos de Consentimiento: Un taller sobre violencia sexual.
    Violencia de género en Internet: ¿Qué es? ¿Cómo prevenirla? Y estrategias de autodefensa.
  • ¿Cómo nos estamos queriendo? Una charla que busca reflexionar en torno a los estereotipos de género y cómo afectan nuestras relaciones.
  • La triple jornada laboral de las mujeres: Qué es y cómo abordarla.
  • No discriminación: Un taller para aprender del respeto a todes.
  • La educación no sexista: ¿Qué es y cómo transformamos nuestro trabajo educando?
  • Violencia de género: Una mirada integral a esta problemática.
  • Comunicación y género: Cambiando las perspectivas desde las cuales comunicamos.
  • Talleres especiales en torno al área de Internet y Género: Enfocados en educadores/as y trabajadores/as de la salud mental, actividades en torno a cibersexualidad, Seguridad digital para activistas, entre otros.

Además, contamos con nuestro Programa Lilén, el cual educa integralmente en torno a Género en cinco módulos: 1) Salud sexual y Derechos Reproductivos, 2) Diversidades sexuales, 3) No Discriminación, 4) Violencia de género y cultura, 5) Participación y liderazgo.

Seguir leyendo

Todas las guías de ciberseguridad feminista de Proyecto Aurora

Durante los últimos años, como ONG Amaranta nos hemos dedicado a investigar y documentar la violencia que existe en espacios digitales, especialmente aquella que afecta a mujeres, jóvenes, niñez y personas LGBTIQ+.

En el caso de las mujeres, según nuestro primer informe del Proyecto Aurora, suelen estar más expuestas a violencia verbal, hostigamiento/acoso, envío de imágenes sexuales sin consentimiento, difamación, amenazas y pérdida de la cuenta/acceso no consentido.

En el caso de las niñas y las jóvenes, según un estudio que realizamos en conjunto a ONU Mujeres y Datos Protegidos, un 32% de las niñas ya habían recibido peticiones sexuales o de fotografías íntimas entre los 12 y 14 años; cifra que se disparaba aún más en la adolescencia.

Estas violencias se han visto recrudecidas en medio de la pandemia, de la mano de los vacíos legales, el abandono del Estado, la ausencia de una educación con mirada de género y de programas que aborden tanto la educación sexual, como también la seguridad digital, y de una forma integral.

En respuesta, hemos lanzado una serie de guías que buscan acercar la seguridad digital a todes quienes deseen ir aprendiendo. En esta nota, las encontrarás todas reunidas. ¡Difunde y comparte!

Seguir leyendo

ENTRE BODY POSITIVE Y BODY NEUTRALITY: ¿SON LAS REDES SOCIALES UN CAMPO DE BATALLA PARA NUESTRA ACEPTACIÓN?

Por: Vannia Zárate

Se pasan la vida señalándonos, apuntando cada “defecto” de nuestro cuerpo, recalcando que debemos alcanzar la belleza hegemónica instaurada socialmente y, de pronto, nos arrojan dos salvavidas: ¿en qué consisten el Body Positive y Body Neutrality? Mientras que el primero de estos, respectivamente, es una invitación al empoderamiento y la validación de todos los tipos de cuerpos, el segundo se encamina hacia la misma dirección, sin embargo, lo hace desde la idea de que no es necesario estar bien todos los días cuando nos miramos al espejo. Se encarga de destacar más allá de nuestra apariencia física, permitiendo reconocer a nuestro cuerpo como el principal medio por el cual podemos lograr nuestras actividades diarias y que nos posibilita movernos por el mundo. Es así como Body Neutrality se instala desde una apreciación más neutral, tal como lo indica su nombre, y no desde un amor tan idóneo al inicio de un proceso tan complicado como el de la consolidación de amor propio.

De acuerdo a una encuesta realizada el año 2019 por el colectivo La Rebelión del cuerpo – el cual se dedica a concientizar, educar e investigar acerca de cómo los roles y estereotipos de género impactan en la construcción de identidad de las mujeres – el 84% de encuestadas dio a conocer que su silueta no es la que les gustaría tener y, a su vez, un 80% señaló que preferirían que esta fuese más delgada. Según los mismos resultados, se observa que la insatisfacción corporal incrementa junto con nuestra edad, es decir, mientras mayores somos, más son las ganas de tener una apariencia diferente.  

Respuestas frente a la pregunta: ¿Cómo te has sentido con tu cuerpo en el último mes? En la encuesta realizada el año 2019 por el colectivo la Rebelión del Cuerpo.
Seguir leyendo

“MUJER, DEJA QUE TE EXPLIQUE”: MANSPLAINING, OTRA DE LAS COSTUMBRES DE LA CULTURA MACHISTA

Por: Vannia Zárate

Es probable que en alguna situación escucharas este término o, incluso, experimentado sin darte cuenta. Pero, ¿sabes exactamente qué significa y por qué nos ocurre tanto? Se trata de una práctica ejercida mayoritariamente por hombres, quienes les explican a mujeres, ya sea por arrogancia u otras veces para hacerles creer que ningún espacio les pertenece. Quizás poseen conocimiento sobre un tema, en otras ocasiones, no tienen idea absoluta de lo que están hablando. Sin embargo, cualquiera sea el escenario, la explicación siempre emana desde la condescendencia, desde su complejo de superioridad y contribuye a la limitación de las voces, pensamientos y derechos de las mujeres.

Lo más grave, es que en el mansplaining se da por hecho que una mujer no puede tener conocimiento frente a un tema o no posee el nivel cognitivo necesario o superior a un hombre para dominar un área mejor que él.  Esta conducta precede de la imposición cultural histórica que ha invitado a las mujeres a silenciarse durante toda su vida, convirtiéndose en una obligación cumplir con el estereotipo y la típica frase “calladitas se ven más bonitas”. De esta forma, parece ser que el expresar una opinión propia o el simple hecho de comunicar públicamente, siguen siendo acciones que pueden ser analizadas y cuestionadas dependiendo del género de quien emite la información.

Imagen que refleja el silenciamiento a las mujeres por la práctica de Mansplaining.

El término fue acuñado por la escritora estadounidense, Rebecca Solnit, quien narró esta situación en su ensayo: “Los hombres me explican cosas”, señalando cómo, en reiteradas ocasiones, cientos de mujeres se han sentido ignoradas y minusvaloradas a través de un trato condescendiente. En el texto mencionado se alude a la autolimitación que ejercen las mujeres, debido al temor que se presenta ante la exposición de su pensamiento y conocimiento, los cuales, bajo el concepto en cuestión, terminan siendo ignorados, catalogados como subjetivos y carentes de veracidad.

Seguir leyendo

Te invitamos a nuestra Escuela Sindical Feminista: “Flora”

En el marco del actual contexto de precarización y flexibilización del trabajo, es necesario generar espacios de discusión, reflexión y aprendizaje entre mujeres, con el fin de poder pensar en alternativas que nos permitan tener una vida digna.

Actualmente, según datos del Observatorio de Género, Mujeres y Territorios, las mujeres participan un 60% menos que los hombres en los sindicatos, esto se debe a los roles de género que han relegado a las mujeres a estar a cargo de los trabajos no remunerados, ligados al ámbito de la reproducción de la vida, como lo son el trabajo doméstico, de cuidados y crianza. Según la ENUT (2015), las mujeres destinan 5,89 horas a los trabajos no remunerados, mientras que los hombres otorgan 2,74 horas a la misma tarea, evidenciando una brecha de aproximadamente 3 horas.

El reconocimiento de los trabajos no remunerados como la base de la reproducción de la sociedad, se aborda a partir de los aportes de la Economía Feminista, reconociendo que, si se valorizaran los aportes de estos trabajos al PIB, este sería de un 22%, lo que, según los datos de ComunidadMujer (2019), superaría los aportes que todas las otras ramas de actividad económica hacen al país.

Estas cifras, sumadas a los roles y estereotipos dentro del sindicalismo que siguen posicionando al trabajo como una tema de hombres donde las mujeres se “integran” (omitiendo las labores no remuneradas previamente mencionadas) y además, cuando históricamente se ha analizado la lucha obrera desde la perspectiva del varón, dejando de lado las condiciones de vida del género femenino, omitiendo incluso aportes como el periódico “La Alborada”, gestado el año 1905 y 1907 en Valparaíso y Santiago, o “La Palanca”, correspondiente al año 1908, donde desde esa época ya se denunciaban las injustas y precarias condiciones de las mujeres obreras.

Si bien el panorama ha cambiado en algunos aspectos, esto sólo se ha debido a la lucha y organización de los movimientos de mujeres y feministas, los que se han pronunciado activamente contra las brechas salariales, el acoso sexual laboral y así también la sobrecarga de trabajo doméstico, de cuidados y crianza.

Es por ello que desde Amaranta ONG, hemos creado este espacio, ya que consideramos que las adversas condiciones del mundo del trabajo, tanto remunerado como no remunerado, hacen necesaria la formación de una instancia que se posicione desde la lucha contra las injusticias de clase y raza, pero así también y desde una perspectiva principal, contra las violencias que millones de mujeres viven a diario, frente a las que generan variados mecanismos y formas de resistencia a los que queremos aportar.

La invitación es a formarnos y organizarnos frente aquello que nos oprime y participar de nuestra Escuela Sindical Feminista: “Flora”, la que es abierta y gratuita para mujeres trabajadoras y sindicalistas de todas las edades. Cabe mencionar que, tal como se mencionó previamente, si trabajas en tu hogar criando, haciendo las labores domésticas o cuidando, también puedes participar, sólo solicitamos tu compromiso y ganas de aprender juntas.

¡Bienvenidas a la Escuela Sindical Feminista: “Flora”!

                                                                        Concepción, 2021

Inscripciones en este enlace

Programa:

  1. Trabajo desde una perspectiva feminista y Análisis de la Triple Jornada Laboral: Consuelo Herrera/ Lunes 3 de mayo a las 19.00 hrs.
  2. Derechos humanos y trabajo en las mujeres: Natalia Bórquez/ Lunes 3 de mayo a las 20.00 hrs.
  3. Herramientas digitales y ciberfeminismo: Cecilia Ananías y Karen Vergara/ Lunes 10 de mayo a las 19.00 hrs.
  4. Disidencias sexuales: Carla Olivares/ Lunes 10 de mayo a las 20.00 hrs.
  5. Personas en situación de discapacidad y trabajo: Michelle Roa./Lunes 17 de mayo a las 19.00 hrs.
  6. Migraciones y feminismo: Marjorie Dinamarca/ Lunes 17 de mayo a las 20.00 hrs.
  7. Jornada de cierre y diálogos/ Lunes 24 de mayo a las 19.00 hrs.

*Horarios y fechas sujetas a confirmación, la malla oficial será enviada luego de la inscripción de las participantes.

Código QR:

Palabras cruzadas: Investigaciones y aprendizajes en torno al MEMCH Biobío

C: Carla Olivares Cariaga

F: M. Fernanda Morales Ortiz

¿Qué fue el MEMCH?

El Movimiento Pro Emancipación de las Mujeres de Chile -MEMCH- se fundó el 11 de mayo de 1935 en la ciudad de Santiago. Fue una organización autónoma constituida por mujeres de diversos grupos sociales y feministas -desde 1935 a 1953-, cuyo interés mayor era lograr, desde aquella época, la emancipación integral, y en especial, la emancipación económica, jurídica, biológica y política de la mujer. Desde su creación se propuso formar comités locales a lo largo de todo el país para trabajar desde distintos territorios y formas sus objetivos principales. Estos comités tuvieron un importante intercambio epistolar desde y entre los comités locales hacia la central ubicada en la capital. En la región del Biobío (y Ñuble) el MEMCH tuvo un despliegue importante, y donde en algunos casos los comités alcanzaron un numero significativo de socias. El Movimiento estuvo presente en Concepción, Los Ángeles, Coronel, Lota, Talcahuano, Arauco, San Rosendo, Chillán, Isla Santa María, Laraquete, Arauco, Curanilahue, Talcamávida, Mulchén y, en algunos casos, con subcomités locales1

Para memorar y dar valor, tanto al trabajo que se organizó en el MEMCH como a las propias memchistas, hemos de compartir una entrevista cruzada que realizamos con M. Fernanda Morales Ortiz, antropóloga fundadora del proyecto Emancipadas Biobío, y quien escribe, Carla Olivares Cariaga, integrante de la ONG Amaranta, docente y magíster en literaturas hispánicas con orientación en literatura e historia del feminismo chileno.

Entre ambas abordaremos nuestros trabajos e intereses personales. Por tanto, comenzaré por preguntarte, M. Fernanda… 

Carla: ¿Qué tipo de acciones que las memchistas de la región realizaban, aún permanecen o se memoran? ¿Por qué es necesario recordar y guardar en la memoria colectiva este tipo de trabajo colaborativo feminista?

Fernanda: Creo que lo que aún permanece se relaciona a estrategias y la creación de espacios; la participación en ollas comunes, las marchas callejeras, las reuniones en hogares, la creación de alianzas, la formación de redes amorosas y solidaridad, desde una perspectiva de justicia social, es algo que ya desde 1935 venían realizando en general las organizaciones de mujeres y feministas en la región, y específicamente los comités locales del MEMCH en el Biobío. 

Respecto a qué acciones aún se memoran, es un poco difícil, pues dentro del trabajo en terreno realizado para el Fondart y algunas entrevistas posteriores, hemos notado en general un desconocimiento de la presencia de la organización a nivel regional, incluso incredulidad ante la presencia temprana del movimiento feminista en los territorios. En los casos en que hemos encontrado descendientes, ha sido complejo encontrar una narración en torno a la acción política de las memchistas, que se puede relacionar a la cantidad de años que han pasado, pero también porque lo que realizaban estas mujeres no necesariamente era traspasado como un relato relevante. Y de ahí me tomo para hablar de la necesidad de recordar o que estas acciones pasen a un relato colectivo, y ese siempre ha sido el objetivo de este tipo de trabajos…nos permite pensarnos como parte de una historia más amplia, nos hace pensar que siempre hubieron mujeres relevantes y que no sólo estaban en el ámbito público sino también desde sus hogares, y que su ausencia se debe a un proceso de qué relevamos y qué no, basado en determinadas relaciones de poder. Por eso mismo, no basta con adicionar mujeres a una historia oficial sino entender que hay mecanismos que las han borrado de ella.

C: ¿Cómo surge tu interés personal en realizar y trabajar este proyecto Emancipadas BioBío? ¿Qué fue lo que te motivó personalmente en tomar en valor el trabajo que las memchistas habían realizado en la región?

F: El abordaje específico por el MEMCH se dio a partir de la invitación de la antropóloga Francisca Marticorena del Archivo Nacional, quien realizó un proceso de “activación” del interés por las memchistas en quienes participamos en el Fondart “Compañeras memchistas: mujeres y memoria histórica en la correspondencia del Movimiento Pro Emancipación de la Mujer Chilena” (407767), y que luego decantó en un proceso personal por saber no sólo del MEMCH a nivel nacional, sino específicamente qué hicieron, quiénes fueron y por dónde accionaron políticamente en la región del Biobío. Aquello lo comenzamos a indagar en el proyecto Fondart “Memchistas el Biobío: organización de mujeres, solidaridad y territorio” (502758) junto a un grupo interdisciplinario de personas, en el que pudimos recopilar archivos y difundir la acción de esta organización a nivel local. Los productos de este trabajo fueron en la línea de difundir ampliamente y en un formato amable, la presencia del MEMCH y su despliegue territorial, a través de una publicación en formato revista y una cápsula audiovisual

Emancipadas Biobío surge en paralelo -y cuyo nombre fue recomendación de Erika Reyes-, como una necesidad de ir divulgando la información que íbamos recopilando, y por aportar desde una pequeña vereda al conocimiento de estas mujeres del siglo XX, lo que significaba compartir aquel aprendizaje y la posibilidad de que otras se interesen. Tenemos planificado, en este mismo sentido, lanzar una plataforma web, para poder tener en un espacio de notas, archivos, entre otros, buscando ampliar las formas de acceder a este conocimiento y que se puedan generar nuevas preguntas e investigaciones. 

Seguir leyendo

UNA MIRADA A LA PUBLICIDAD CHILENA: ¿SU SEXISMO NOS SIGUE COSIFICANDO?

Por: Vannia Zárate

Quizá en múltiples ocasiones has escuchado el verbo “cosificar”, especialmente relacionado a publicidad. ¿Pero qué es y por qué debería preocuparnos? Como algo adelanta la misma palabra, cosificar consiste en reducir a una persona al punto de considerarla como una cosa, que es lo que en diferentes casos realizan los comerciales, revistas y programas de televisión con las mujeres. Lo que muchas veces pasa como un acto desapercibido, es resultado de la normalización de estereotipos que marcan a la mujer como un objeto de consumo, transformando su valor en la mera imagen que la publicidad se ha encargado de construir en la sociedad.

Pero, ¿cómo podemos reconocer cuando un contenido es sexista o ejerce discriminación contra las mujeres? Según la Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres, este tipo de prácticas se reconocen, por ejemplo, cuando se sitúa a la mujer en un plano de subordinación en el cual no se le considera capaz de realizar determinadas actividades o se exhibe su cuerpo con un fin único de “gancho comercial”, es decir, para la captación de clientes potenciales.

Publicidad sexista realizada por “Tritón” durante el año 2014.

Seguir leyendo

Pactos para habitar internet

Contribución de Karen Vergara para el fanzine Perrita Sudaka, de nuestra compañera Natalia Bórquez, se trata de un ejercicio para poder escribir nuestra propia declaración de principios para habitar internet. La idea es plantearnos ciertas preguntas que pueden ayudarnos a comprender las formas en las cuales existimos y resistimos en los espacios digitales y cómo queremos vivirlas, principalmente para abordar una ética del cuidado personal y colectivo.

ONG Amaranta y Proyecto Aurora participan de proyecto de ley #NoMasViolenciaDigital

Las diputadas y diputados Maite Orsini (RD), Maya Fernández (PS), Gonzalo Fuenzalida (RN), Jorge Alessandri (UDI), Marcelo Díaz (Unir), Gael Yeomans (CS), Marisela Santibáñez (PC) y Miguel Ángel Calisto (DC) junto a organizaciones de la sociedad civil; Abofem, ONG Amaranta, Hablemos de Ciberacoso, Observatorio contra el Acoso Chile, Proyecto Aurora, Ley Pack Ahora y Agrupación Lésbica Rompiendo el Silencio, presentaron este miércoles el proyecto de ley #NoMásViolenciaDigital, que busca instalar la demanda por mayor seguridad digital especialmente para mujeres y disidencias, y diversificar cómo éstas son penalizadas. Seguir leyendo