¿Quieres educar en Género en tu institución? Conoce los talleres que Amaranta ONG tiene disponibles

Hace más de dos años, ONG Amaranta nació en Concepción, Chile, con el objetivo de educar, investigar y concientizar en torno a Género desde distintas aristas: la cultura, los medios, el trabajo, la Internet, las diversidades, la niñez. Y a pesar del actual contexto de pandemia, el trabajo continúa, de la mano de las tecnologías de la comunicación.

¿Quieres educar o capacitar en temáticas de género en tu institución o empresa? Te dejamos la oferta de talleres con los que contamos. Este periodo 2020-2021 destacan las actividades:

  • Hablemos de Consentimiento: Un taller sobre violencia sexual.
    Violencia de género en Internet: ¿Qué es? ¿Cómo prevenirla? Y estrategias de autodefensa.
  • ¿Cómo nos estamos queriendo? Una charla que busca reflexionar en torno a los estereotipos de género y cómo afectan nuestras relaciones.
  • La triple jornada laboral de las mujeres: Qué es y cómo abordarla.
  • No discriminación: Un taller para aprender del respeto a todes.
  • La educación no sexista: ¿Qué es y cómo transformamos nuestro trabajo educando?
  • Violencia de género: Una mirada integral a esta problemática.
  • Comunicación y género: Cambiando las perspectivas desde las cuales comunicamos.
  • Talleres especiales en torno al área de Internet y Género: Enfocados en educadores/as y trabajadores/as de la salud mental, actividades en torno a cibersexualidad, Seguridad digital para activistas, entre otros.

Además, contamos con nuestro Programa Lilén, el cual educa integralmente en torno a Género en cinco módulos: 1) Salud sexual y Derechos Reproductivos, 2) Diversidades sexuales, 3) No Discriminación, 4) Violencia de género y cultura, 5) Participación y liderazgo.

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Mujeres y disidencias inseguras en la calle, el transporte público y la casa: ONG Amaranta publica estudio sobre consentimiento en la vida cotidiana

Con el fin de comprender los alcances del consentimiento como concepto y su implicancia en la vida cotidiana para mujeres y disidencias, realizamos un estudio conjunto entre Amaranta y AVON: Promesa para poner fin a la violencia contra mujeres y niñas, en el que participaron más de mil encuestadas/es. En el estudio descubrimos que los grupos que menos respetaron decisiones y consentimiento fueron parejas, familia y amistades de las sobrevivientes. Además, un 53% señaló que alguna vez aceptaron algo que no querían porque se sintieron presionadas.

En el marco de la campaña “SinohaySÍesNo” realizada  en el  Mes Internacional de la Eliminación de la Violencia de Género, Amaranta ONG junto a Avon y su “Promesa para Erradicar la Violencia de las Mujeres y Niñas”  realizaron una encuesta sobre consentimiento en mujeres cis, trans y personas no binarias llamada “Consentimiento y sus implicancias en la vida cotidiana”.

En el estudio, aplicado en todo Chile participaron 1.045 personas, de las cuales un 92% se identificó como mujer cis, 7% como persona no binarie y un 1% como mujer trans.

La importancia de hablar y estudiar todo lo que conlleva el consentimiento radica en que este acto va moldeando la realidad de las mujeres y disidencias. Tanto en su carga emocional, social y como se desenvuelven con otros/es en el cotidiano. En ese sentido, entender su importancia es parte crucial en el camino hacia la erradicación de la violencia de género sostenida en la vulneración de límites. 

Cuando preguntamos en qué consiste el consentimiento más de 118 mujeres creen que es algo que se expresa exclusivamente de manera verbal y 74 no tenían clara las maneras de entregarlo. Además, un 81% sostiene que también se expresa de manera no verbal (gestos, tonos de voz, distancias, etc.)

«Cada persona tiene límites distintos y todo el mundo merece que se respeten los suyos. Lo que una persona consiente es sólo decisión suya, puede variar en el tiempo y es reversible. Es importantísimo abordar el consentimiento en momentos que aún muchas personas no parecen entender sus implicancias, ya que el transgredir el consentimiento de otra persona constituye un acto violento y esto no ocurre solo en relaciones emocionales o sexuales”, indica Cecilia Ananías directora de Amaranta ONG.

Sobre situaciones que requerían consentimiento, un 68% señaló que al momento de poner límites estos no fueron respetados, un 56% indicó además que se sintió obligada a decir sí cuando quiso decir no y un 53% aseguró que muchas veces aceptó algo que no quería porque se sintió presionada por la culpa que implica decir «no».

Al respecto, las investigadoras concluyen que junto con la carga de “consentir “mujeres y disidencias también deben sobrellevar la culpa de decir que “no”, posiblemente a raíz de una socialización que busca que las mujeres sean pasivas y complacientes mientras crecen. 

De las más de mil convocadas/es solo un 15% sentía que era normal decir que no y no experimentaban ninguna culpa al decirlo; el otro 85% declaró sentirse culpable en múltiples situaciones (si lo pide la pareja, una amistad, en su familia, si no tenía excusa o porque lo pedían desde su trabajo).

Además, casi un 95% tenía claro que el consentimiento no solo se da en relaciones emocionales o sexuales. Un 64% de las y les encuestada/es tiene claro que puede revocar posteriormente el permiso a algo a lo que accedieron; lamentablemente, casi un 27% siente que no puede arrepentirse posteriormente.

Un 84% declaró que una persona no puede consentir nada si bebió demasiado, un 82% señaló lo mismo si está bajo efecto de una droga y un 96% si la persona está durmiendo. Si está ante una persona con más poder, como un profesor o jefe casi un 80% dijo que no, pero un 11% dijo que sí y 9% no estaba segura.

¿DÓNDE SE VULNERAN LOS LIMITES?

Al ser preguntadas por los grupos que más traspasaban sus límites, las mujeres encuestadas señalaron que sus amistades (50%) seguido por parejas (48%)  familia (44%) lugares de estudio (43%) y lugares de trabajo (42,5%) .Solo 96 personas de 1.000 señalaron que siempre han sentido respeto por sus límites.

 “Muchas veces creemos que conocemos lo que es el consentimiento y que nuestro entorno también lo entiende, así también lo demuestra la encuesta. Sin embargo, existen muchos actos de los cuales no somos del todo conscientes que constituyen instancias que requieren de consentimiento. Esto demuestra que no podemos fiarnos de la noción de consentimiento que existe en las personas porque este no siempre está bien abordado”afirma Ana Inés Álvarez, Líder de Fundación Avon y de la Promesa para erradicar la violencia de género en Chile. 

Sobre cuando han intentado establecer un límite, un 64% de las respondientes señaló que se siente culpable cuando cree que no tiene una excusa importante para negarse a algo, lo que las expertas señalan es una muestra clara de cómo existe una carga y culpa hacia las mujeres ante las negativas de peticiones de otro/e, las que terminan finalmente por ceder.

Para hacer ver sus límites, un 95% de las encuestadas señaló tuvo que recurrir al recurso de mostrarse “fría” o “dura” para que otros/es respetara los límites marcados. A pesar de existir una negativa desde antes.

HABLAR SOBRE CONSENTIMIENTO

“Esto demuestra cómo aún en nuestra sociedad no basta con trazar límites para hacer valer nuestro respeto, ya que constantemente la sociedad está esperando que cedas. Es importante entender que el consentimiento es algo dinámico que cambia según el tiempo y que las situaciones de jerarquía pueden profundizar instancias de violencia hacia las mujeres” analiza Karen Vergara, Directora de Incidencia de ONG Amaranta.

De acuerdo a ambas investigadoras un dato clave para entender la gravedad el fenómeno que envuelve al consentimiento es que afecta profundamente el cotidiano y la salud física/emocional de las y les encuestados. Ambas finalizan expresando que este es un punto crítico para reforzar respecto del consentimiento y su valor frente a los círculos cercanos. 

Sumado a lo anterior, validar el concepto del consentimiento como algo intrinseco desde la primera infancia es fundamental para crear espacios seguros para las/les niñeces, mujeres y disidencias del  futuro.

Descarga el informe completo aquí:

Declaración de ONG Amaranta: Ante solicitudes de diputados de individualizar a docentes y programas de Género en dos ues chilenas

Ante el oficio presentado por los diputados del Partido Republicano, Cristóbal Urruticoechea y Harry Jürgensen a dos universidades, buscando conocer los programas de «ideología de género» e individualizar a quienes los impartían, nos parece necesario pronunciarnos desde ONG Amaranta.

Como una organización compuesta por mujeres y una persona no binaria, que se ha dedicado durante sus casi cuatro años de existencia a la lucha por una educación no sexista tanto en la educación básica, media y superior, rechazamos tajantemente estas acciones, que la ultraderecha conservadora ya ha llevado a cabo en países de América Latina, las cuales no tiene otro fin que frenar los avances de los movimientos sociales tanto feministas como disidentes. Esta acción atenta no solo contra la libertad de cátedra, sino que además intenta mermar la lucha por los derechos humanos tanto de mujeres, feministas y disidencias. 

Rechazamos también el uso del concepto «ideología de género», lo cual es parte de una campaña de terror implementada por sectores conservadores que solo buscan denostar, desprestigiar y desvirtuar, las acciones que se han implementado y llevado a cabo en las instituciones de educación superior que son relevantes para alcanzar una equidad sustantiva en materia de ddhh de mujeres y disidencias.

Nos parece además que está acción busca  individualizar, identificar y perseguir a quienes realizan está importante labor en las casas de estudios, colocando su integridad y trabajo en riesgo. Hacemos un llamado a que las universidades no cedan ante estos amedrentamientos, como también a no dar cabida ni difusión a los discursos conservadores basados en el odio.

Equipa de ONG Amaranta

22 de octubre de 2021

Todas las guías de ciberseguridad feminista de Proyecto Aurora

Durante los últimos años, como ONG Amaranta nos hemos dedicado a investigar y documentar la violencia que existe en espacios digitales, especialmente aquella que afecta a mujeres, jóvenes, niñez y personas LGBTIQ+.

En el caso de las mujeres, según nuestro primer informe del Proyecto Aurora, suelen estar más expuestas a violencia verbal, hostigamiento/acoso, envío de imágenes sexuales sin consentimiento, difamación, amenazas y pérdida de la cuenta/acceso no consentido.

En el caso de las niñas y las jóvenes, según un estudio que realizamos en conjunto a ONU Mujeres y Datos Protegidos, un 32% de las niñas ya habían recibido peticiones sexuales o de fotografías íntimas entre los 12 y 14 años; cifra que se disparaba aún más en la adolescencia.

Estas violencias se han visto recrudecidas en medio de la pandemia, de la mano de los vacíos legales, el abandono del Estado, la ausencia de una educación con mirada de género y de programas que aborden tanto la educación sexual, como también la seguridad digital, y de una forma integral.

En respuesta, hemos lanzado una serie de guías que buscan acercar la seguridad digital a todes quienes deseen ir aprendiendo. En esta nota, las encontrarás todas reunidas. ¡Difunde y comparte!

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ENTRE BODY POSITIVE Y BODY NEUTRALITY: ¿SON LAS REDES SOCIALES UN CAMPO DE BATALLA PARA NUESTRA ACEPTACIÓN?

Por: Vannia Zárate

Se pasan la vida señalándonos, apuntando cada “defecto” de nuestro cuerpo, recalcando que debemos alcanzar la belleza hegemónica instaurada socialmente y, de pronto, nos arrojan dos salvavidas: ¿en qué consisten el Body Positive y Body Neutrality? Mientras que el primero de estos, respectivamente, es una invitación al empoderamiento y la validación de todos los tipos de cuerpos, el segundo se encamina hacia la misma dirección, sin embargo, lo hace desde la idea de que no es necesario estar bien todos los días cuando nos miramos al espejo. Se encarga de destacar más allá de nuestra apariencia física, permitiendo reconocer a nuestro cuerpo como el principal medio por el cual podemos lograr nuestras actividades diarias y que nos posibilita movernos por el mundo. Es así como Body Neutrality se instala desde una apreciación más neutral, tal como lo indica su nombre, y no desde un amor tan idóneo al inicio de un proceso tan complicado como el de la consolidación de amor propio.

De acuerdo a una encuesta realizada el año 2019 por el colectivo La Rebelión del cuerpo – el cual se dedica a concientizar, educar e investigar acerca de cómo los roles y estereotipos de género impactan en la construcción de identidad de las mujeres – el 84% de encuestadas dio a conocer que su silueta no es la que les gustaría tener y, a su vez, un 80% señaló que preferirían que esta fuese más delgada. Según los mismos resultados, se observa que la insatisfacción corporal incrementa junto con nuestra edad, es decir, mientras mayores somos, más son las ganas de tener una apariencia diferente.  

Respuestas frente a la pregunta: ¿Cómo te has sentido con tu cuerpo en el último mes? En la encuesta realizada el año 2019 por el colectivo la Rebelión del Cuerpo.
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“MUJER, DEJA QUE TE EXPLIQUE”: MANSPLAINING, OTRA DE LAS COSTUMBRES DE LA CULTURA MACHISTA

Por: Vannia Zárate

Es probable que en alguna situación escucharas este término o, incluso, experimentado sin darte cuenta. Pero, ¿sabes exactamente qué significa y por qué nos ocurre tanto? Se trata de una práctica ejercida mayoritariamente por hombres, quienes les explican a mujeres, ya sea por arrogancia u otras veces para hacerles creer que ningún espacio les pertenece. Quizás poseen conocimiento sobre un tema, en otras ocasiones, no tienen idea absoluta de lo que están hablando. Sin embargo, cualquiera sea el escenario, la explicación siempre emana desde la condescendencia, desde su complejo de superioridad y contribuye a la limitación de las voces, pensamientos y derechos de las mujeres.

Lo más grave, es que en el mansplaining se da por hecho que una mujer no puede tener conocimiento frente a un tema o no posee el nivel cognitivo necesario o superior a un hombre para dominar un área mejor que él.  Esta conducta precede de la imposición cultural histórica que ha invitado a las mujeres a silenciarse durante toda su vida, convirtiéndose en una obligación cumplir con el estereotipo y la típica frase “calladitas se ven más bonitas”. De esta forma, parece ser que el expresar una opinión propia o el simple hecho de comunicar públicamente, siguen siendo acciones que pueden ser analizadas y cuestionadas dependiendo del género de quien emite la información.

Imagen que refleja el silenciamiento a las mujeres por la práctica de Mansplaining.

El término fue acuñado por la escritora estadounidense, Rebecca Solnit, quien narró esta situación en su ensayo: “Los hombres me explican cosas”, señalando cómo, en reiteradas ocasiones, cientos de mujeres se han sentido ignoradas y minusvaloradas a través de un trato condescendiente. En el texto mencionado se alude a la autolimitación que ejercen las mujeres, debido al temor que se presenta ante la exposición de su pensamiento y conocimiento, los cuales, bajo el concepto en cuestión, terminan siendo ignorados, catalogados como subjetivos y carentes de veracidad.

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Te invitamos a nuestra Escuela Sindical Feminista: “Flora”

En el marco del actual contexto de precarización y flexibilización del trabajo, es necesario generar espacios de discusión, reflexión y aprendizaje entre mujeres, con el fin de poder pensar en alternativas que nos permitan tener una vida digna.

Actualmente, según datos del Observatorio de Género, Mujeres y Territorios, las mujeres participan un 60% menos que los hombres en los sindicatos, esto se debe a los roles de género que han relegado a las mujeres a estar a cargo de los trabajos no remunerados, ligados al ámbito de la reproducción de la vida, como lo son el trabajo doméstico, de cuidados y crianza. Según la ENUT (2015), las mujeres destinan 5,89 horas a los trabajos no remunerados, mientras que los hombres otorgan 2,74 horas a la misma tarea, evidenciando una brecha de aproximadamente 3 horas.

El reconocimiento de los trabajos no remunerados como la base de la reproducción de la sociedad, se aborda a partir de los aportes de la Economía Feminista, reconociendo que, si se valorizaran los aportes de estos trabajos al PIB, este sería de un 22%, lo que, según los datos de ComunidadMujer (2019), superaría los aportes que todas las otras ramas de actividad económica hacen al país.

Estas cifras, sumadas a los roles y estereotipos dentro del sindicalismo que siguen posicionando al trabajo como una tema de hombres donde las mujeres se “integran” (omitiendo las labores no remuneradas previamente mencionadas) y además, cuando históricamente se ha analizado la lucha obrera desde la perspectiva del varón, dejando de lado las condiciones de vida del género femenino, omitiendo incluso aportes como el periódico “La Alborada”, gestado el año 1905 y 1907 en Valparaíso y Santiago, o “La Palanca”, correspondiente al año 1908, donde desde esa época ya se denunciaban las injustas y precarias condiciones de las mujeres obreras.

Si bien el panorama ha cambiado en algunos aspectos, esto sólo se ha debido a la lucha y organización de los movimientos de mujeres y feministas, los que se han pronunciado activamente contra las brechas salariales, el acoso sexual laboral y así también la sobrecarga de trabajo doméstico, de cuidados y crianza.

Es por ello que desde Amaranta ONG, hemos creado este espacio, ya que consideramos que las adversas condiciones del mundo del trabajo, tanto remunerado como no remunerado, hacen necesaria la formación de una instancia que se posicione desde la lucha contra las injusticias de clase y raza, pero así también y desde una perspectiva principal, contra las violencias que millones de mujeres viven a diario, frente a las que generan variados mecanismos y formas de resistencia a los que queremos aportar.

La invitación es a formarnos y organizarnos frente aquello que nos oprime y participar de nuestra Escuela Sindical Feminista: “Flora”, la que es abierta y gratuita para mujeres trabajadoras y sindicalistas de todas las edades. Cabe mencionar que, tal como se mencionó previamente, si trabajas en tu hogar criando, haciendo las labores domésticas o cuidando, también puedes participar, sólo solicitamos tu compromiso y ganas de aprender juntas.

¡Bienvenidas a la Escuela Sindical Feminista: “Flora”!

                                                                        Concepción, 2021

Inscripciones en este enlace

Programa:

  1. Trabajo desde una perspectiva feminista y Análisis de la Triple Jornada Laboral: Consuelo Herrera/ Lunes 3 de mayo a las 19.00 hrs.
  2. Derechos humanos y trabajo en las mujeres: Natalia Bórquez/ Lunes 3 de mayo a las 20.00 hrs.
  3. Herramientas digitales y ciberfeminismo: Cecilia Ananías y Karen Vergara/ Lunes 10 de mayo a las 19.00 hrs.
  4. Disidencias sexuales: Carla Olivares/ Lunes 10 de mayo a las 20.00 hrs.
  5. Personas en situación de discapacidad y trabajo: Michelle Roa./Lunes 17 de mayo a las 19.00 hrs.
  6. Migraciones y feminismo: Marjorie Dinamarca/ Lunes 17 de mayo a las 20.00 hrs.
  7. Jornada de cierre y diálogos/ Lunes 24 de mayo a las 19.00 hrs.

*Horarios y fechas sujetas a confirmación, la malla oficial será enviada luego de la inscripción de las participantes.

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Palabras cruzadas: Investigaciones y aprendizajes en torno al MEMCH Biobío

C: Carla Olivares Cariaga

F: M. Fernanda Morales Ortiz

¿Qué fue el MEMCH?

El Movimiento Pro Emancipación de las Mujeres de Chile -MEMCH- se fundó el 11 de mayo de 1935 en la ciudad de Santiago. Fue una organización autónoma constituida por mujeres de diversos grupos sociales y feministas -desde 1935 a 1953-, cuyo interés mayor era lograr, desde aquella época, la emancipación integral, y en especial, la emancipación económica, jurídica, biológica y política de la mujer. Desde su creación se propuso formar comités locales a lo largo de todo el país para trabajar desde distintos territorios y formas sus objetivos principales. Estos comités tuvieron un importante intercambio epistolar desde y entre los comités locales hacia la central ubicada en la capital. En la región del Biobío (y Ñuble) el MEMCH tuvo un despliegue importante, y donde en algunos casos los comités alcanzaron un numero significativo de socias. El Movimiento estuvo presente en Concepción, Los Ángeles, Coronel, Lota, Talcahuano, Arauco, San Rosendo, Chillán, Isla Santa María, Laraquete, Arauco, Curanilahue, Talcamávida, Mulchén y, en algunos casos, con subcomités locales1

Para memorar y dar valor, tanto al trabajo que se organizó en el MEMCH como a las propias memchistas, hemos de compartir una entrevista cruzada que realizamos con M. Fernanda Morales Ortiz, antropóloga fundadora del proyecto Emancipadas Biobío, y quien escribe, Carla Olivares Cariaga, integrante de la ONG Amaranta, docente y magíster en literaturas hispánicas con orientación en literatura e historia del feminismo chileno.

Entre ambas abordaremos nuestros trabajos e intereses personales. Por tanto, comenzaré por preguntarte, M. Fernanda… 

Carla: ¿Qué tipo de acciones que las memchistas de la región realizaban, aún permanecen o se memoran? ¿Por qué es necesario recordar y guardar en la memoria colectiva este tipo de trabajo colaborativo feminista?

Fernanda: Creo que lo que aún permanece se relaciona a estrategias y la creación de espacios; la participación en ollas comunes, las marchas callejeras, las reuniones en hogares, la creación de alianzas, la formación de redes amorosas y solidaridad, desde una perspectiva de justicia social, es algo que ya desde 1935 venían realizando en general las organizaciones de mujeres y feministas en la región, y específicamente los comités locales del MEMCH en el Biobío. 

Respecto a qué acciones aún se memoran, es un poco difícil, pues dentro del trabajo en terreno realizado para el Fondart y algunas entrevistas posteriores, hemos notado en general un desconocimiento de la presencia de la organización a nivel regional, incluso incredulidad ante la presencia temprana del movimiento feminista en los territorios. En los casos en que hemos encontrado descendientes, ha sido complejo encontrar una narración en torno a la acción política de las memchistas, que se puede relacionar a la cantidad de años que han pasado, pero también porque lo que realizaban estas mujeres no necesariamente era traspasado como un relato relevante. Y de ahí me tomo para hablar de la necesidad de recordar o que estas acciones pasen a un relato colectivo, y ese siempre ha sido el objetivo de este tipo de trabajos…nos permite pensarnos como parte de una historia más amplia, nos hace pensar que siempre hubieron mujeres relevantes y que no sólo estaban en el ámbito público sino también desde sus hogares, y que su ausencia se debe a un proceso de qué relevamos y qué no, basado en determinadas relaciones de poder. Por eso mismo, no basta con adicionar mujeres a una historia oficial sino entender que hay mecanismos que las han borrado de ella.

C: ¿Cómo surge tu interés personal en realizar y trabajar este proyecto Emancipadas BioBío? ¿Qué fue lo que te motivó personalmente en tomar en valor el trabajo que las memchistas habían realizado en la región?

F: El abordaje específico por el MEMCH se dio a partir de la invitación de la antropóloga Francisca Marticorena del Archivo Nacional, quien realizó un proceso de “activación” del interés por las memchistas en quienes participamos en el Fondart “Compañeras memchistas: mujeres y memoria histórica en la correspondencia del Movimiento Pro Emancipación de la Mujer Chilena” (407767), y que luego decantó en un proceso personal por saber no sólo del MEMCH a nivel nacional, sino específicamente qué hicieron, quiénes fueron y por dónde accionaron políticamente en la región del Biobío. Aquello lo comenzamos a indagar en el proyecto Fondart “Memchistas el Biobío: organización de mujeres, solidaridad y territorio” (502758) junto a un grupo interdisciplinario de personas, en el que pudimos recopilar archivos y difundir la acción de esta organización a nivel local. Los productos de este trabajo fueron en la línea de difundir ampliamente y en un formato amable, la presencia del MEMCH y su despliegue territorial, a través de una publicación en formato revista y una cápsula audiovisual

Emancipadas Biobío surge en paralelo -y cuyo nombre fue recomendación de Erika Reyes-, como una necesidad de ir divulgando la información que íbamos recopilando, y por aportar desde una pequeña vereda al conocimiento de estas mujeres del siglo XX, lo que significaba compartir aquel aprendizaje y la posibilidad de que otras se interesen. Tenemos planificado, en este mismo sentido, lanzar una plataforma web, para poder tener en un espacio de notas, archivos, entre otros, buscando ampliar las formas de acceder a este conocimiento y que se puedan generar nuevas preguntas e investigaciones. 

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UNA MIRADA A LA PUBLICIDAD CHILENA: ¿SU SEXISMO NOS SIGUE COSIFICANDO?

Por: Vannia Zárate

Quizá en múltiples ocasiones has escuchado el verbo “cosificar”, especialmente relacionado a publicidad. ¿Pero qué es y por qué debería preocuparnos? Como algo adelanta la misma palabra, cosificar consiste en reducir a una persona al punto de considerarla como una cosa, que es lo que en diferentes casos realizan los comerciales, revistas y programas de televisión con las mujeres. Lo que muchas veces pasa como un acto desapercibido, es resultado de la normalización de estereotipos que marcan a la mujer como un objeto de consumo, transformando su valor en la mera imagen que la publicidad se ha encargado de construir en la sociedad.

Pero, ¿cómo podemos reconocer cuando un contenido es sexista o ejerce discriminación contra las mujeres? Según la Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres, este tipo de prácticas se reconocen, por ejemplo, cuando se sitúa a la mujer en un plano de subordinación en el cual no se le considera capaz de realizar determinadas actividades o se exhibe su cuerpo con un fin único de “gancho comercial”, es decir, para la captación de clientes potenciales.

Publicidad sexista realizada por «Tritón» durante el año 2014.

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Pactos para habitar internet

Contribución de Karen Vergara para el fanzine Perrita Sudaka, de nuestra compañera Natalia Bórquez, se trata de un ejercicio para poder escribir nuestra propia declaración de principios para habitar internet. La idea es plantearnos ciertas preguntas que pueden ayudarnos a comprender las formas en las cuales existimos y resistimos en los espacios digitales y cómo queremos vivirlas, principalmente para abordar una ética del cuidado personal y colectivo.

ONG Amaranta y Proyecto Aurora participan de proyecto de ley #NoMasViolenciaDigital

Las diputadas y diputados Maite Orsini (RD), Maya Fernández (PS), Gonzalo Fuenzalida (RN), Jorge Alessandri (UDI), Marcelo Díaz (Unir), Gael Yeomans (CS), Marisela Santibáñez (PC) y Miguel Ángel Calisto (DC) junto a organizaciones de la sociedad civil; Abofem, ONG Amaranta, Hablemos de Ciberacoso, Observatorio contra el Acoso Chile, Proyecto Aurora, Ley Pack Ahora y Agrupación Lésbica Rompiendo el Silencio, presentaron este miércoles el proyecto de ley #NoMásViolenciaDigital, que busca instalar la demanda por mayor seguridad digital especialmente para mujeres y disidencias, y diversificar cómo éstas son penalizadas. Seguir leyendo