Descarga guía de acción en caso de vivir o ver violencia de género

En muchas ocasiones nos enfrentamos a la violencia de género, ya sea porque la vive una amiga, vecina, conocida o porque la vivo en mi hogar. En casi todas las experiencias no sabemos cómo actuar, los nervios y el miedo nos pisan los pies y es común sentirnos atrapadas. En Amaranta hemos hecho una guía “en caso de vivir o ver violencia de género”, en donde te indicamos algunos pasos a seguir para sobrellevar la situación siendo víctima o testigo.

Esta guía fue elaborada en un trabajo comunitario con información recopilada por Natalia Bórquez y Nayadet Muñoz. En cuanto a fotografía y diseño el material fue hecho por Rayen Barriga. Si quieres compartir nuestra guía puedes descargarla haciendo click AQUÍ, pero ojo, te recomendamos difundir el material con precaución, en especial si puede llegar a  “manos equivocadas”. Seguir leyendo

La oda a la explotación

Por Consuelo Herrera

La actual crisis sanitaria ha tenido diversas consecuencias en nuestra vida, pero uno de los elementos que ya hemos posicionado y que creemos relevante profundizar es el trabajo. Junto con ello, todas las actividades asociadas a él y las múltiples labores que ejercemos en el día a día.

La mezcla entre la pandemia y tener que seguir realizando las tareas relacionadas al trabajo remunerado y no remunerado (sobre todo desde las mujeres), se encuentra con una nueva carga, la que está relacionada a una serie de mensajes alusivos a “aprovechar la cuarentena”, ya sea aprendiendo cosas nuevas, tomando clases, practicando una nueva disciplina, etc., pero ¿no tenemos derecho a pausar en medio de la crisis que estamos viviendo?, ¿es que acaso no basta con tener que trabajar remuneradamente y no remuneradamente desde el hogar?, ¿qué pasa con todas las personas que se ven obligadas a salir a trabajar y ni siquiera cuentan con ese tiempo para “las nuevas actividades”? Seguir leyendo

Reportaje “Mujeres en cuarentena: teletrabajo, crianza y soledad”

Por Rayen Barriga

Qué significa estar puertas adentro para una población como la nuestra, donde la  desigualdad de género, económica y de vivienda son palpables en la cotidianidad de cada persona. Sin ir más allá, en Chile una de las primeras acciones fue determinar una ley para legislar el teletrabajo y continuar con la producción desde casa, no así proveer cuidados básicos para la población frente a la pandemia. En las primeras semanas ya hay despidos masivos, trabajadores y trabajadoras sin sueldo y las denuncias por violencia intrafamilar van en aumento, destapando lentamente la ineficiencia de un sistema político que viene en picada hace ya varios meses.

Con respecto a la violencia intrafamilar el número de llamadas por emergencia al 1455 ha aumentado. “El fin de semana antes de decretar cuarentena, se recibieron 532 llamados, mientras que el mismo periodo, pero una semana después, ese número llegó a 907” (1), lo cual delata las condiciones en las que viven muchas mujeres del país, pensando en que el nivel de denuncia por llamada no es igual al número de mujeres que experimentan violencia intrafamilar en sus hogares. Seguir leyendo

El fin

Por Consuelo Herrera

En medio de estos días, recordé la frase de Jameson que dice: “es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo”, esta frase nos pone en alerta, las películas gringas nos han mostrado crisis inevitables y monstruosas, donde siempre viene el héroe (hombre, blanco, norteamericano) a salvarlo todo, pero hoy parece que el panorama es distinto.

Hay miedo, gente fallecida y mucha desinformación, pero ¿qué más ha ocurrido? Los niveles de contaminación en China se redujeron después de las medidas tomadas para frenar el COVID-19[1], si bien las muertes de las personas fueron absolutamente lamentables tanto en ese país como en el resto de Europa, el pare que se dio a la inmensa producción del capitalismo tuvo efectos como estos, así también, más allá del origen del virus (el que supuestamente se habría iniciado por una sopa de murciélago, lo que ya fue desmentido), nos hace sentir la necesidad de cuestionar profundamente este modelo que produce a niveles explosivos, contaminando y secando a destajo, tal como sucede en el norte de nuestro país.

Por otro lado, el abordaje apocalíptico por parte de los medios de comunicación del COVID-19 y la absoluta incapacidad del gobierno (para nada sorprendente) de abordar este problema de salud pública, junto con el sobreprecio que hoy existe en alcohol gel, jabón y mascarillas[2], nos hace ver que nuestras vidas no son importantes para el capitalismo y que todo momento es bueno para subir a niveles impagables los precios de dichos productos, sin importar si la salud de la población está en juego. Seguir leyendo