Palabras cruzadas: Investigaciones y aprendizajes en torno al MEMCH Biobío

C: Carla Olivares Cariaga

F: M. Fernanda Morales Ortiz

¿Qué fue el MEMCH?

El Movimiento Pro Emancipación de las Mujeres de Chile -MEMCH- se fundó el 11 de mayo de 1935 en la ciudad de Santiago. Fue una organización autónoma constituida por mujeres de diversos grupos sociales y feministas -desde 1935 a 1953-, cuyo interés mayor era lograr, desde aquella época, la emancipación integral, y en especial, la emancipación económica, jurídica, biológica y política de la mujer. Desde su creación se propuso formar comités locales a lo largo de todo el país para trabajar desde distintos territorios y formas sus objetivos principales. Estos comités tuvieron un importante intercambio epistolar desde y entre los comités locales hacia la central ubicada en la capital. En la región del Biobío (y Ñuble) el MEMCH tuvo un despliegue importante, y donde en algunos casos los comités alcanzaron un numero significativo de socias. El Movimiento estuvo presente en Concepción, Los Ángeles, Coronel, Lota, Talcahuano, Arauco, San Rosendo, Chillán, Isla Santa María, Laraquete, Arauco, Curanilahue, Talcamávida, Mulchén y, en algunos casos, con subcomités locales1

Para memorar y dar valor, tanto al trabajo que se organizó en el MEMCH como a las propias memchistas, hemos de compartir una entrevista cruzada que realizamos con M. Fernanda Morales Ortiz, antropóloga fundadora del proyecto Emancipadas Biobío, y quien escribe, Carla Olivares Cariaga, integrante de la ONG Amaranta, docente y magíster en literaturas hispánicas con orientación en literatura e historia del feminismo chileno.

Entre ambas abordaremos nuestros trabajos e intereses personales. Por tanto, comenzaré por preguntarte, M. Fernanda… 

Carla: ¿Qué tipo de acciones que las memchistas de la región realizaban, aún permanecen o se memoran? ¿Por qué es necesario recordar y guardar en la memoria colectiva este tipo de trabajo colaborativo feminista?

Fernanda: Creo que lo que aún permanece se relaciona a estrategias y la creación de espacios; la participación en ollas comunes, las marchas callejeras, las reuniones en hogares, la creación de alianzas, la formación de redes amorosas y solidaridad, desde una perspectiva de justicia social, es algo que ya desde 1935 venían realizando en general las organizaciones de mujeres y feministas en la región, y específicamente los comités locales del MEMCH en el Biobío. 

Respecto a qué acciones aún se memoran, es un poco difícil, pues dentro del trabajo en terreno realizado para el Fondart y algunas entrevistas posteriores, hemos notado en general un desconocimiento de la presencia de la organización a nivel regional, incluso incredulidad ante la presencia temprana del movimiento feminista en los territorios. En los casos en que hemos encontrado descendientes, ha sido complejo encontrar una narración en torno a la acción política de las memchistas, que se puede relacionar a la cantidad de años que han pasado, pero también porque lo que realizaban estas mujeres no necesariamente era traspasado como un relato relevante. Y de ahí me tomo para hablar de la necesidad de recordar o que estas acciones pasen a un relato colectivo, y ese siempre ha sido el objetivo de este tipo de trabajos…nos permite pensarnos como parte de una historia más amplia, nos hace pensar que siempre hubieron mujeres relevantes y que no sólo estaban en el ámbito público sino también desde sus hogares, y que su ausencia se debe a un proceso de qué relevamos y qué no, basado en determinadas relaciones de poder. Por eso mismo, no basta con adicionar mujeres a una historia oficial sino entender que hay mecanismos que las han borrado de ella.

C: ¿Cómo surge tu interés personal en realizar y trabajar este proyecto Emancipadas BioBío? ¿Qué fue lo que te motivó personalmente en tomar en valor el trabajo que las memchistas habían realizado en la región?

F: El abordaje específico por el MEMCH se dio a partir de la invitación de la antropóloga Francisca Marticorena del Archivo Nacional, quien realizó un proceso de “activación” del interés por las memchistas en quienes participamos en el Fondart “Compañeras memchistas: mujeres y memoria histórica en la correspondencia del Movimiento Pro Emancipación de la Mujer Chilena” (407767), y que luego decantó en un proceso personal por saber no sólo del MEMCH a nivel nacional, sino específicamente qué hicieron, quiénes fueron y por dónde accionaron políticamente en la región del Biobío. Aquello lo comenzamos a indagar en el proyecto Fondart “Memchistas el Biobío: organización de mujeres, solidaridad y territorio” (502758) junto a un grupo interdisciplinario de personas, en el que pudimos recopilar archivos y difundir la acción de esta organización a nivel local. Los productos de este trabajo fueron en la línea de difundir ampliamente y en un formato amable, la presencia del MEMCH y su despliegue territorial, a través de una publicación en formato revista y una cápsula audiovisual

Emancipadas Biobío surge en paralelo -y cuyo nombre fue recomendación de Erika Reyes-, como una necesidad de ir divulgando la información que íbamos recopilando, y por aportar desde una pequeña vereda al conocimiento de estas mujeres del siglo XX, lo que significaba compartir aquel aprendizaje y la posibilidad de que otras se interesen. Tenemos planificado, en este mismo sentido, lanzar una plataforma web, para poder tener en un espacio de notas, archivos, entre otros, buscando ampliar las formas de acceder a este conocimiento y que se puedan generar nuevas preguntas e investigaciones. 

Publicación Emancipadas. La presencia del MEMCH en el Biobío. Fotografía de Carlos Ríos V.

C: ¿Qué prácticas accionadas por las memchistas podemos tomar hoy para trabajar desde el activismo? ¿Algunas enseñanzas que podemos considerar desde espacios feministas?

F: Creo que las prácticas feministas que podemos aprender de ellas no son sólo sus estrategias, sino también en el modo de plantearnos las investigaciones y de qué manera el feminismo permea nuestro modo de construir conocimiento. Existieron otras investigadoras antes, y aunque trabajemos de manera solitaria nunca ese conocimiento emerge sólo de nosotras, si no que al igual que el movimiento feminista, es un continuo. Por eso mismo es importante relevar y partir desde el trabajo que ya hicieron Corine Pernet, Ximena Jiles, Edda Gaviola, Diamela Eltit, María Angélica Illanes, Gloria Cortés, Claudia Montero, Francisca Marticorena, entre otras, y la misma Elena Caffarena, quien guardó los documentos del MEMCH. 

Creo que en cuanto a las prácticas que ellas llevaron a cabo y que son interesantes para la actualidad están, por ejemplo, su diagnóstico en torno a la situación de las mujeres en la sociedad… cuando ellas se plantearon la emancipación y el programa de la organización lo hicieron a partir de discusiones, como lo que se dio por ejemplo en los Congresos Nacionales de 1937 y 1940, donde participaron mujeres de distintas partes del país y en las que se plantearon distintas temáticas con una relatora, desde dónde se sacaban conclusiones que fueron enviadas (las de 1937 por lo menos) a los comités locales. También, otra forma que tenían de trabajar, era el establecimiento de alianzas con partidos políticos, con organizaciones de mujeres, sociales o con el Estado, y la utilización por esto mismo de distintos espacios para llevar a cabo su programa. Sin embargo, esto hay que verlo dentro del contexto histórico en el que ellas vivieron. 

Delegaciones de mujeres de comités locales llegando a Santiago para 1er Congreso del MEMCH. Fuente: Periódico del Frente Popular, 30 de octubre de 1937. Fondo Kena Lorenzini, Archivo Mujeres y Géneros, Archivo Nacional.

Punto aparte, algo que rescato de la creación de este espacio virtual de Emancipadas es la comunicación con otras investigadoras/es que se han acercado al MEMCH desde distintas disciplinas o quehaceres, esto me ha permitido conocer otras perspectivas y personas con la necesidad de cuestionar la forma en que hemos creado determinados relatos, construir genealogía feminista que considere el contexto local y crear formatos de difusión que no sean sólo libros o papers, y ello también ha sido un aprendizaje. La investigación del MEMCH me permitió por ejemplo, conocer tu trabajo sobre Marta Vergara y tu tesis de Magíster, por eso también quería hacerte algunas preguntas:  

Fernanda: ¿Cómo llegaste a la figura de Marta Vergara y su participación en el MEMCH? ¿Qué te motivó a realizar una investigación de ella y que elementos de la figura de Marta te llamaron la atención?

Carla: Un día me encontré con Memorias de una mujer irreverente de Marta Vergara en el pie de página de un artículo sobre escritoras chilenas. Jamás había leído sobre ese libro ni el nombre de la autora. Mi desconocimiento me causó tanta curiosidad que pedí el ejemplar disponible, una de sus primeras ediciones, en la biblioteca de mi facultad. Lo leí en unos pocos días, pues la ansiedad de saber qué era este pasado histórico feminista que poco y nada sabía de él, me llevó a concretar que el texto y la autora se habían convertido desde ese momento en mi guía para realizar mi tesis de magister. En mi lectura descubrí un sinfín de mujeres valientes e irreverentes que habían trabajado con Marta hace casi cien años atrás en el MEMCH, para que hoy tuviéramos una vida más digna. Marta fue una precursora desde la literatura, el periodismo, la lucha feminista, la historia y su propia experiencia personal, de una forma nueva de hacer, pensar y construir la historia feminista de nuestro país. Su lucha y cómo esta se unió a tantas otras luchas personales, sociales y políticas me causaron tanta emoción que no he parado de leer, escribir o investigar sobre feminismos, activistas desde las artes y la literatura, como también todo lo que en su quehacer comprende. 

F: ¿Podrías contarme a grandes rasgos cómo el libro Memorias de una irreverente se conecta con los análisis que se pueden hacer desde la literatura?

C: Las memorias, los testimonios, las cartas, los diarios de vida son formas literarias representativas de mujeres y disidencias. Hay un gran número de libros, aunque muchos desconocidos desde el canon, que buscan narrar lo que nadie ha narrado desde los espacios de poder. Memorias de una mujer irreverente nos propone una ventana a ese pasado histórico literario  que las narrativas tradicionales no han contado, ofreciendo una mirada crítica al trabajo que tanto la protagonista realizó como el que las mujeres mencionadas en la obra realizaron en conjunto en contra las opresiones de la sociedad, en un contexto aún más precario que el actual. Además, su estructura es un compendio de varios géneros que se entrelazan para crear una gran obra, abordando la crónica, la memoria, la poesía y la historia nacional. Todos esas formas textuales están incluidas de manera tal que propicia el contar, expresar e informar desde la voz narrativa de Marta como gestora de su propia historia y  de nuestro pasado feminista. El libro tiene muchas aristas para leer, estudiar y compartir, para conocer y reflexionar. Es una forma otra de leer historia, contada por su propia protagonista cuya vida y obra aún no se le da el valor que le corresponde, así como otras tantas mujeres de la historia nacional.  

F: ¿Cuál es la importancia en la actualidad de Marta Vergara, qué acciones y discursos de ella podemos traer al presente para entender mejor el movimiento de mujeres y feminista?
C: Los textos tienen ese valor de conservar el pasado, la memoria de aquello que no se puede olvidar. La obra de MARTA, tanto en su libro Memorias de una mujer irreverente como su trabajo periodístico en La mujer nueva, nos vienen a recordar todo lo que se ha trabajado por años para que nosotras hoy podamos vivir con un poco menos en desigualdad. Junto con sus compañeras formaron en conjunto herramientas útiles para llegar a cabo su trabajo feminista. Tenían dinámicas horizontales, todas eran parte importante de la labor que realizaban, hacían juntas regulares tanto en la central de la capital como en sus propios comités locales, se mantenían en constante comunicación para informar lo respectivo a ellas mismas como a sus problemáticas colectivas y sociales, mantenían registros de sus actividades en actas como también en las cartas que usualmente dirigían al comité central. A pesar de ser todas muy variadas compartían a fines sus propuestas colectivas con el propósito de una vida más equitativa y su emancipación del sistema patriarcal.

Así mismo, Marta nos deja ver a través de su relato, que a pesar de la dificultades constantes que una mujer puede tener al enfrentarse en oposición a las normas restrictivas del patriarcado, el esfuerzo es menor cuando se une a otras mujeres, que juntas son más fuertes, pues en conjunto son capaces de lograr cambios sociales significativos a niveles educativos, económicos, políticos de una forma crítica y equitativa. Por ello es necesario guardar la memoria de mujeres como Marta, Elena, Olga, Laura, entre muchas otras que formaron parte de la historia de la lucha feminista en nuestro país.

1. Listado obtenido a partir de la investigación Fondart Memchistas en el Biobío: organización de mujeres, solidaridad y territorio. En algunos casos como Talcahuano y San Rosendo, no podemos aseverar que se conformaron como comités locales, pero sí establecieron comunicaciones y relaciones con la organización.

Exposición “Feminismo: Una mirada del siglo XXI al siglo XX“ ubicada en el Archivo de la Biblioteca Nacional, marzo de 2019. Colección personal de Carla Olivares Cariaga.

UNA MIRADA A LA PUBLICIDAD CHILENA: ¿SU SEXISMO NOS SIGUE COSIFICANDO?

Por: Vannia Zárate

Quizá en múltiples ocasiones has escuchado el verbo “cosificar”, especialmente relacionado a publicidad. ¿Pero qué es y por qué debería preocuparnos? Como algo adelanta la misma palabra, cosificar consiste en reducir a una persona al punto de considerarla como una cosa, que es lo que en diferentes casos realizan los comerciales, revistas y programas de televisión con las mujeres. Lo que muchas veces pasa como un acto desapercibido, es resultado de la normalización de estereotipos que marcan a la mujer como un objeto de consumo, transformando su valor en la mera imagen que la publicidad se ha encargado de construir en la sociedad.

Pero, ¿cómo podemos reconocer cuando un contenido es sexista o ejerce discriminación contra las mujeres? Según la Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres, este tipo de prácticas se reconocen, por ejemplo, cuando se sitúa a la mujer en un plano de subordinación en el cual no se le considera capaz de realizar determinadas actividades o se exhibe su cuerpo con un fin único de “gancho comercial”, es decir, para la captación de clientes potenciales.

Publicidad sexista realizada por “Tritón” durante el año 2014.

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El autorretrato y la selfie también pueden ser espacios de resistencia feminista

Texto por Cecilia Ananías Soto.
Ilustración en portada por @Onreivni

Cuando niña, no me gustaba que me tomaran fotografías. Primero, porque no me sentía representada por las imágenes que otres tomaban de mí. Segundo, porque incluso dentro de mi familia había ciertas preferencias por retratar a algunes por sobre otres, en base a quién cumplía más con los cánones de “belleza infantil”. Y tercero, porque en el entorno machista donde crecí, escuché muchas veces decir que “las niñas que se tomaban muchas fotografías eran tontas”. Y yo no quería serlo. Así que evitaba el rosado o gastar mucho tiempo arreglándome y por supuesto, las fotografías. Como resultado, hay una especie de vacío de imágenes durante un periodo bastante largo de mi vida.

Por suerte, se me atravesó el feminismo en el camino y esto me ha permitido deconstruir muchas ideas nefastas que me habían inculcado sobre mí misma, lo que hacía y mi cuerpo. De a poco, fui agarrando la cámara y animándome a autorretratarme con ella, hasta que di con esa perspectiva que sentía que nadie más podría captar de mí. Hoy, en plena pandemia, he terminado de comprobar cuán necesario es el ejercicio de fotografiarse: Ha sido mi compañía, mi diario de vida, mi forma de ir narrando mi propia historia y en mis términos, todo esto en medio de un escenario que ha sido caótico y -en mi caso-, muy solitario. Seguir leyendo

¿Un libro sobre erotismo desde una perspectiva feminista y disidente? Lee “YoErotiq: relatos e ilustraciones eróticas”

Nuestra ONG Amaranta tiene el agrado de presentarles un proyecto artístico que bordea lo narrativo, poético e ilustrativo para tratar el erotismo en cuerpos diversos desde una perspectiva feminista y disidente. Este proyecto, que nació desde una convocatoria a través de las redes sociale, propone unificar diversas experiencias sobre lo erótico desde cuerpos que no son hegemónicos fuera de una mirada patriarcal capitalista.

YoErotiq es una compilación de relatos de diversos estilos y géneros; asimismo, contiene ilustraciones, collages digitales, acuarelas y composiciones plásticas diversas. Todo ello nació desde la necesidad de leer y ver experiencias eróticas que no estuvieran ligadas con el porno heteronormado, que francamente es tan limitado, violento y generador de estereotipos de deseos y cuerpos. Por ello, Carli Olivares, docente y compañerx de la Ong Amaranta decidió dar raíz a esta idea narrativa artística para entablar en un libro los placeres, los deseos eróticos y las sensibilidades sexuales diversas y muchas veces ocultas en cada cuerpo. Seguir leyendo

A 45 días de protestas en Chile: La revolución también será feminista

Reporte de las periodistas de ONG Amaranta, Cecilia Ananías y Karen Vergara

Chile ya acumula un mes y medio de manifestaciones sin mayores respuestas desde el Gobierno, más allá del insuficiente paquete de medidas parche, anunciado por el presidente Sebastián Piñera en la primera semana de la crisis, la cual fue prontamente opacada por sus discursos apelando a la represión, las mayores facultades a las policías y su negación de la realidad presentada por organismos internacionales; tanto Amnistía Internacional, como Humans Right Watch, han señalado claramente que la cantidad de personas mutiladas, violentadas sexualmente y la alta cifra de detenidos se han desarrollado bajo flagrantes violaciones a los Derechos Humanos.

El parlamento, intentando apaciguar las aguas y aprovechando el momento histórico, decidió poner en marcha un acuerdo para un plebiscito que permitiera cambiar la Constitución que heredamos de la Dictadura. Este acuerdo, ideado entre las cuatro paredes del Congreso no fue capaz de calmar las movilizaciones, puesto que no abordó el cese de la violencia policial. El mismo presidente, dos días antes del acuerdo, había jugado con las emociones de todos los chilenos y habitantes del territorio, al hacer esperar una cadena nacional por más de dos horas, instalando entre periodistas y analistas políticos la idea de una nueva militarización y despliegue del Estado de Emergencia; situación que finalmente no ocurrió y frente a la cual el mandatario se refirió en su discurso, afirmando que había optado por diálogo y no la fuerza, como si fuera una  especie de sacrificio por el cual deberíamos agradecerle. Seguir leyendo

Repensar el Derecho a la Verdad, Justicia y Reparación en Chile desde una perspectiva de género

Por Natalia Bórquez, abogada y Consuelo Herrera, socióloga, ambas de ONG Amaranta.

Las violaciones masivas y sistemáticas de derechos humanos de las últimas semanas en manos de agentes estatales no pueden estar ajenas a un proceso de verdad, justicia y reparación que tome en consideración a todas las víctimas y especialmente a quienes históricamente han vivido violencia, como han sido las mujeres.

El reciente “acuerdo por la paz” no puede pretender ser tal si no contempla y asegura justicia, verdad, reparación y garantías de no repetición para las víctimas y la sociedad. No pueden ser sólo gestos, saludos a la bandera o anuncios sin peso, se necesitan garantías reales y concretas para que nunca más vuelvan a ocurrir estos hechos en el país, tal como lo plantearon hace 40 años aquellas/os que lucharon contra la dictadura cívico militar en Chile y que hasta el día de hoy siguen trabajando porque se reconozcan los delitos de lesa humanidad cometidos contra miles de detenidas/os, torturadas/os y desaparecidas/os. Seguir leyendo

Los collages como expresiones artísticas para develar y transformar estereotipos de géneros

Desde una mirada antropológica, los estereotipos de género pueden entenderse como los patrones de comportamientos culturalmente construidos para mujeres y hombres. Esto genera que las personas que vivimos en un determinado contexto histórico nos familiaricemos con modelos conductuales socialmente aceptados que inciden en nuestra vida en los planos subjetivo, íntimo, corporal, performativo, así como en las interacciones humanas y en los proyectos de vida que escogemos.

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Libro “Por el derecho a la locura”: Un necesario repensar de la salud mental en América Latina

El pasado 30 de mayo, tuve el privilegio de participar del lanzamiento del libro “Por el derecho a la locura. La reinvención de la salud mental en América Latina”, cuyo coordinador es Juan Carlos Cea Madrid, investigador y militante del Centro de Estudios Locos.

Este libro, presentando en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, se compone de testimonios de 10 activistas locas y locos de América Latina. Como señala una de sus autoras, María Isabel Cantón de Nicaragua, el texto fue escrito por personas que dejaron de lado los círculos de la narrativa de la psiquiatría y en la actualidad se encuentran construyendo las bases de un embrionario movimiento social y político que denuncia el abordaje y tratamiento de los dispositivos de salud mental de la psiquiatría y psicología tradicional hacia el sufrimiento subjetivo, pero que, además, realiza una reivindicación del derecho a la locura y a la existencia de la diversidad mental como un modo posible de existencia humana.

Es por ello que este trabajo posiciona el relato vivencial como voz válida para repensar la experiencia, los dolores, las formas de ser y las críticas y los rechazos que tenemos frente a la patologización, medicalización, la internación forzada y la tortura del electroshock que reciben millones de personas en nombre de la salud mental.

Como integrante de estos múltiples colectivos, quisiera comentar algunas de las características y puntos relevantes de la propuesta que estamos tejiendo y que se expresan desde distintos puntos en los testimonios de estos y estas activistas. Seguir leyendo

“Las calles son nuestras”: La muestra de fotógrafas feministas que remece a Concepción

El pasado 14 de marzo, asistimos a la primera exposición fotográfica de la colectiva Miradas Lúcidas e Insolentes, titulada: “Las calles son nuestras”, la cual se llevó a cabo en Galería Aura, Concepción.

El evento contó con una gran cantidad de público, el cual, entre conversaciones, abrazos y varios minutos observando las fotografías expuestas, reconoció la importancia el trabajo de sus integrantes, que tuvo como objetivo registrar diferentes momentos de manifestaciones y actividades de mujeres y distintas corporalidades en las calles de Concepción.

La actividad tuvo en su apertura las palabras de Alejandra Villarroel, seguidas por las de la integrante de la colectiva, Camila Lassalle, dando a conocer las diversas personas que fueron parte del proceso, así también sus aspiraciones como espacio y finalmente recalcando el carácter político del trabajo que han ido generando.

Capucha

Taller “Capucha Negra”. Fotografía por Camila Lassalle.

Para conocer más acerca de ésta exposición, entrevistamos a Amapola, participante de la colectiva de fotógrafas. Para ella, el objetivo de esta exposición es “mostrar que las calles, el espacio público, el mundo entero, es nuestro: para organizarnos, para encontrarnos, lucharlo, vivirlo. Es la vida la que nos arrebata el patriarcado y es la vida que vamos a recuperar.  Estamos presentes, lo hacemos, no nos damos cuenta. Queremos decirle a todes quienes dan cara al machismo que somos muchis, que existimos y resistimos”. Seguir leyendo

Con decenas de actividades abiertas ONG Amaranta conmemoró el marzo feminista

Marzo fue un mes tristemente marcado por los crímenes de odio (con ataques como los sufridos por Matías Mella y Carolina Torres) y los femicidios (con 13 casos registrados por la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres, hasta la fecha); pero también, por la resistencia y la organización de las mujeres: el 8 de marzo, significó que miles salieran a las calles a protestar por sus derechos, con manifestaciones de unas 400 mil personas en Santiago y unas 20 mil en Concepción, escenario que se repitió a lo largo de distintas capitales de Chile.

Miradas Lucidas 2

Esta foto y la portada pertenecen a la colectiva de fotógrafas Miradas Lúcidas e Insolentes.

 

Aumento de la violencia machista, brecha salarial, discriminación de género en distintos aspectos de la vida, invisibilización del trabajo doméstico y de cuidados fueron solo algunas de las temáticas que impulsaron la protesta de las mujeres de todo el país. En este marco, ONG Amaranta adhirió a la Huelga General Feminista del 8 de marzo y se unió a la conmemoración de un marzo feminista con decenas de actividades, que comenzaron con el ciclo de talleres “Bordado interpretativo, versos de Carmen” a cargo de la facilitadora Paulina Martínez en Concepción y de Ana Carrillo en Valparaíso, junto al conversatorio “Violencia en Internet contra las mujeres y autodefensa” a cargo de Cecilia Ananías.

Pero este fue solo un puntapié inicial: esa misma semana, las facilitadoras Consuelo Herrera y Cecilia Ananías dictaron la charla “¿Cómo nos estamos queriendo?” a las estudiantes de enseñanza media del Colegio Inmaculada Concepción; esta actividad se desarrolló a auditorio lleno, gracias a la gestión del Centro de Alumnas de esta establecimiento e incluyó información sobre qué es la violencia de género, sobre qué sustratos culturales y desigualdades se asienta, además de conversar y reflexionar sobre mitos del amor romántico y relaciones sanas. Seguir leyendo